Comunicado: Un estudio financiado por los NIH vincula los problemas de sueño tempranos con el diagnóstico de autismo en niños en riesgo

Jueves, Mayo 7, 2020
Niño pequeño llorando de pie en el riel de la cuna.
Crédito: Imagen de archivo

Un pequeño estudio financiado por los Institutos Nacionales de la Salud (National Institutes of Health, NIH) sugiere que los problemas de sueño entre los niños que tienen un hermano con trastorno del espectro autista (TEA) pueden aumentar aún más la probabilidad de un diagnóstico de TEA, en comparación con los niños en riesgo que no tienen dificultad para dormir. Investigaciones anteriores han demostrado que los niños pequeños que tienen un hermano con TEA tienen un mayor riesgo que también se les diagnostique la afección. El estudio aparece en The American Journal of Psychiatry.

Si otros estudios lo confirman, los hallazgos pueden brindar a los médicos una herramienta para identificar problemas de sueño temprano y proporcionar intervenciones para reducir sus efectos sobre la salud y el desarrollo de los niños con autismo. Los hallazgos también pueden proporcionar información sobre el papel potencial de los problemas de sueño en el desarrollo de TEA.

El estudio fue realizado por Annette M. Estes, Ph. D., del Centro de Autismo de la Universidad de Washington en Seattle, y colegas en la Red de Estudio de Imágenes Cerebrales Infantiles de los Centros de Excelencia en Autismo en el contenido de Inglés de los NIH. Los fondos de los NIH fueron provistos por el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver (NICHD) y el Instituto Nacional de la Salud Mental.

"Los resultados son una pista prometedora", dijo Alice Kau, Ph. D., de la División de Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo del NICHD. "Si lo confirman estudios más profundos, los patrones de alteración del sueño en la vida temprana podrían usarse para identificar un mayor riesgo de TEA entre los niños pequeños que ya están en riesgo por tener un hermano con TEA".

El TEA en el contenido de Inglés es un trastorno neurológico y del desarrollo que comienza temprano en la vida y afecta la forma en que una persona interactúa con los demás, se comunica y aprende.

Los investigadores analizaron datos de un estudio a largo plazo de niños con y sin hermanos con TEA. Cuando los niños tenían 6 y 12 meses de edad, se les pidió a los padres que respondieran a un cuestionario de temperamento infantil que preguntaba cuánta dificultad tenía su hijo para conciliar el sueño a la hora de acostarse y para volver a dormirse después de despertarse durante la noche. En estos intervalos de tiempo, a los niños también se les tomaron imágenes de resonancia magnética para hacer un seguimiento de su desarrollo cerebral. A los 24 meses, se evaluó a los niños para detectar si tenían TEA.

De los 432 niños que participaron en el estudio, 305 tenían un hermano al que previamente se le había diagnosticado TEA. De este grupo, a 71 también se les diagnosticó TEA a los 24 meses; mientras que 234 niños de este grupo no cumplieron con los criterios de diagnóstico para TEA. De los 127 niños que no tenían un hermano con TEA, ninguno cumplió con los criterios de diagnóstico para TEA.

En promedio, los niños de alto riesgo que cumplieron con los criterios para TEA obtuvieron una puntuación más alta en problemas de sueño a los 6 y a los 12 meses, en comparación con los otros grupos. Estos niños también tuvieron un mayor crecimiento en la región del hipocampo del cerebro de los 6 a 24 meses, en comparación con los niños de alto riesgo sin problemas de sueño. Este hallazgo es notable porque el hipocampo está involucrado en el almacenamiento y la recuperación de recuerdos, y los estudios previos en adultos han relacionado el insomnio con un volumen de hipocampo más pequeño.

El estudio no buscó relaciones de causa y efecto, por lo que los autores no pudieron decir por qué los problemas de sueño estaban relacionados con un mayor volumen de hipocampo en los niños que cumplieron con los criterios de TEA. Además, señalaron que su estudio no pudo proporcionar información sobre la calidad general del sueño de los niños, como el grado de fragmentación del sueño y la duración del sueño. Los autores del estudio solicitaron estudios adicionales con mediciones más completas del sueño para confirmar sus hallazgos.

El apoyo adicional para el estudio fue financiado por Autism Speaks y la Simons Foundation.

Referencia

MacDuffie KE et al. Sleep-onset problems and subcortical development in infants later diagnosed with autism spectrum disorder. The American Journal of Psychiatry. 2020.

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Acerca del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver (NICHD): El NICHD lidera la investigación y la capacitación para comprender el desarrollo humano, mejorar la salud reproductiva, mejorar la vida de niños y adolescentes, y optimizar las habilidades para todos. Si desea más información, visite https://espanol.nichd.nih.gov.

Acerca de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH): NIH, la agencia de investigación médica de los EE. UU., incluye 27 institutos y centros, y es un componente del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU. NIH es la principal agencia federal que realiza y apoya investigaciones médicas básicas, clínicas y traslacionales, y que investiga las causas, los tratamientos y las curas para enfermedades comunes y raras. Para obtener más información sobre los NIH y sus programas, visite https://salud.nih.gov.