Novedades de la ciencia: Los cambios pandémicos en el tiempo frente a la pantalla y la actividad física pueden aumentar el riesgo de obesidad en los niños, sugiere un estudio financiado por los NIH

Martes, Agosto 31, 2021
Niña sentada en el sofá comiendo bocadillos de un tazón.
Crédito: Imagen de archivo

En respuesta a la pandemia de COVID-19, los niños estadounidenses pueden haber adoptado una variedad de comportamientos que aumentan su riesgo de obesidad, sugiere un estudio financiado por los NIH. En comparación con antes de la pandemia, los niños de 7 a 12 años aumentaron su comportamiento sedentario, el tiempo frente a la pantalla y la ingesta de alimentos, mientras redujeron su nivel de actividad física y adoptaron un horario de sueño más tardío, todos comportamientos que aumentan el riesgo de obesidad. Estos comportamientos superan los cambios que se ven habitualmente durante las vacaciones de verano.

El estudio fue realizado por Bridget Armstrong, Ph.D., de la Universidad de Carolina del Sur, y sus colegas. Aparece en Pediatric Obesity. El financiamiento fue otorgado por el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver de los NIH, el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre y el Instituto Nacional de Ciencias Médicas Generales.

Antecedentes

En todo el mundo, aproximadamente 1,500 millones de niños en edad escolar primaria comenzaron el aprendizaje virtual después del cierre generalizado de escuelas en marzo y abril del 2020. La asistencia presencial a la escuela minimiza el tiempo frente a la pantalla, proporciona comidas nutritivas y actividad física, y promueve un horario de sueño regular, todos factores que reducen el riesgo de obesidad. Durante las vacaciones de verano, aumenta el riesgo de aumento de peso, a medida que disminuyen la alimentación saludable y la actividad física. De manera similar, los niños se acuestan más tarde y se despiertan más tarde, un cambio en el patrón del sueño que, según investigaciones anteriores, también aumenta el riesgo de obesidad.

Los estudios iniciales han sugerido que el cambio al aprendizaje en línea durante la pandemia puede haber conducido a cambios similares. Los investigadores llevaron a cabo el estudio actual para verificar si la frecuencia de tales comportamientos que promueven la obesidad aumentó durante la pandemia de COVID-19, en comparación con los dos años anteriores.

Para realizar el estudio, los investigadores proporcionaron relojes inteligentes a niños en escuelas del sureste de Estados Unidos y recopilaron datos de ellos durante la primavera y el verano durante 3 años. Los padres respondieron cuestionarios sobre el tiempo de pantalla de los niños y la ingesta alimentaria. Se obtuvieron datos de 182 niños en el 2018, 127 de estos niños en el 2019 y 74 de ellos en el 2020.

Resultados

Los investigadores encontraron que, antes de la pandemia, los comportamientos que promueven la obesidad aumentaron ligeramente de un año a otro, a medida que los niños maduraban. Desde la primavera del 2018 hasta la primavera del 2019, el tiempo sedentario aumentó 25 minutos por día, la actividad física ligera (como caminar lentamente) disminuyó 17 minutos por día y la actividad física de moderada a vigorosa (equivalente a caminar o andar en bicicleta a paso ligero) disminuyó 8 minutos. El tiempo total frente a la pantalla aumentó 8 minutos. No hubo cambios en el sueño o la dieta del 2018 al 2019. Desde el verano del 2018 hasta el verano del 2019, los niños tuvieron tendencias similares en la actividad física y el tiempo frente a la pantalla, pero durmieron un promedio de 17 minutos menos y se fueron a la cama 12 minutos más tarde.

Los investigadores clasificaron el consumo de alimentos con números que representan diferentes tipos de categorías de alimentos, con tipos de alimentos saludables que van de 0 a 3 y alimentos no saludables de 0 a 14. Desde el verano del 2018 hasta el verano del 2019, el consumo de alimentos saludables y no saludables aumentó un 0.1.  

Los comportamientos poco saludables aumentaron drásticamente después de que comenzó la pandemia. En comparación con la primavera del 2019, el comportamiento sedentario de la primavera del 2020 aumentó 79 minutos y el tiempo de pantalla, 97 minutos; por el contrario, la actividad física ligera disminuyó 69 minutos y la actividad física de moderada a vigorosa, 8 minutos. El consumo de alimentos saludables aumentó un 0.3 y el de alimentos no saludables un 1.2. Aunque los niños dormían 17 minutos adicionales por noche, se iban a la cama más tarde y dormían hasta más tarde, con un cambio del punto medio entre la hora en que se iban a la cama y la hora en que se levantaban de 124 minutos.

Los autores no distinguieron entre el tiempo de pantalla para el aprendizaje remoto y otro uso de la pantalla, pero señalaron que la tendencia de primavera de aumentar el tiempo de pantalla continuó hasta el verano.

"Si bien el aumento en el uso de la pantalla en primavera está influenciado en gran medida por el aprendizaje virtual, los patrones establecidos en la primavera persistieron durante el verano, incluso en ausencia de una escuela virtual", escribieron los autores. "Si bien los altos niveles de comportamiento sedentario y tiempo frente a la pantalla, junto con la reducción de los niveles de actividad física, podrían atribuirse a las continuas restricciones pandémicas y el posible relajamiento de las reglas parentales para permitir que los niños se conecten con amigos de forma virtual, esto podría reflejar nuevos patrones de comportamiento arraigados que persistan incluso en ausencia de las restricciones pandémicas".

Importancia

Los autores concluyeron que los cambios en el tiempo frente a la pantalla, la actividad y la dieta que observaron después del comienzo de la pandemia podrían aumentar el riesgo de obesidad en los niños.

Referencia

Burkart, S., et al. Impact of the COVID-19 pandemic on elementary schoolers’ physical activity, sleep, screen time and diet: A quasiexperimental interrupted time series study. Pediatric Obesity. 2021.

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Acerca del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver (NICHD): El NICHD lidera la investigación y la capacitación para comprender el desarrollo humano, mejorar la salud reproductiva, mejorar la vida de niños y adolescentes, y optimizar las habilidades para todos. Si desea más información, visite https://espanol.nichd.nih.gov.

Acerca de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH): NIH, la agencia de investigación médica de los EE. UU., incluye 27 institutos y centros, y es un componente del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU. NIH es la principal agencia federal que realiza y apoya investigaciones médicas básicas, clínicas y traslacionales, y que investiga las causas, los tratamientos y las curas para enfermedades comunes y raras. Para obtener más información sobre los NIH y sus programas, visite https://salud.nih.gov.