¿Cómo diagnostican y tratan los proveedores de atención médica la pérdida del embarazo (antes de las 20 semanas de embarazo)?

Si una mujer embarazada tiene alguno de los síntomas de la pérdida del embarazo, como calambres abdominales, dolor de espalda, pérdida de sangre leve o sangrado, debe comunicarse con su proveedor de atención médica de inmediato. Recuerde que el sangrado vaginal durante el embarazo no significa definitivamente que se está produciendo la pérdida del embarazo.

Diagnóstico de la pérdida del embarazo

Según qué tan avanzado esté el embarazo, los proveedores de atención médica pueden utilizar diferentes métodos para determinar si se ha producido la pérdida del embarazo:

  • Una prueba de sangre para controlar el nivel de gonadotropina coriónica humana (hCG), la hormona del embarazo.
  • Un examen pélvico para ver si el cuello uterino de la mujer está dilatado o afinado, lo que puede ser un signo de pérdida del embarazo.
  • Una prueba de ultrasonido, que le permite al proveedor mirar el embarazo, el útero y la placenta.1

Si una mujer tuvo más de un aborto involuntario, debería hacer que un proveedor de atención médica analice su sangre en busca de problemas cromosómicos, problemas hormonales o trastornos del sistema inmune que podrían contribuir a las pérdidas de embarazos.2

Tratamiento de la pérdida del embarazo

Los tratamientos para la pérdida del embarazo se enfocan en garantizar que el embarazo no viable abandone el cuerpo de la mujer de manera segura y por completo. Las mujeres que padecen pérdida del embarazo tienen riesgo de sufrir hemorragias, dolor e infecciones, en especial si parte del tejido del embarazo queda dentro del útero.

El tratamiento específico que se utiliza depende de qué tan avanzado estaba el embarazo, el estado de salud general de la mujer, su edad y otros factores.1

En muchos casos, la pérdida del embarazo antes de las 20 semanas podría no requerir un tratamiento especial. El sangrado que se produce con la pérdida del embarazo vacía el útero sin mayores problemas.

Las mujeres que tienen sangrados profusos durante la pérdida del embarazo deben ponerse en contacto con un proveedor de atención médica de inmediato. A los fines de referencia, sangrado profuso se refiere a mojar al menos dos toallas grandes por hora durante, al menos, 2 horas seguidas.1

Algunas mujeres podrían necesitar un procedimiento quirúrgico denominado dilatación y curetaje (D&C) para retirar el tejido del embarazo que siga dentro del útero. El D&C se recomienda si una mujer sangra profusamente o si un ultrasonido detecta que todavía hay tejido del embarazo en el útero. El D&C también podría utilizarse si una mujer tiene signos de infección, como fiebre, o si tiene otros problemas de salud, como enfermedad cardiovascular o trastorno hemorrágico.1

A algunas mujeres se las trata con un medicamento denominado misoprostol, que ayuda a que el tejido salga del útero y controla el sangrado resultante. La investigación demuestra que el misoprostol es seguro y eficaz en la mayoría de los casos.1,3

Las mujeres que pierden un embarazo también podrían necesitar otros tratamientos para controlar el sangrado leve a moderado, evitar las infecciones, aliviar el dolor y ayudar con el apoyo emocional.

Si bien esto es raro en los Estados Unidos, algunas mujeres que tienen un aborto involuntario podrían padecer una infección en el útero, lo que puede poner la vida en riesgo. Las mujeres que tienen los siguientes síntomas más de 24 horas después del tratamiento deben llamar al 911:4

  • Fiebre mayor a 100.4 grados Fahrenheit en más de dos ocasiones.
  • Dolor grave en el abdomen inferior.
  • Secreción con sangre desde la vagina que incluye pus o huele mal.

Citas

Citas Abiertas
  1. American College of Obstetricians and Gynecologists. (2015). Early pregnancy loss. Practice Bulletin No. 150. Obstetrics & Gynecology, 125, 1258–1267. Retrieved February 23, 2017, from http://www.acog.org/Resources-And-Publications/Practice-Bulletins/Committee-on-Practice-Bulletins-Gynecology/Early-Pregnancy-Loss en el contenido de Inglés 
  2. American Society for Reproductive Medicine. (2012). Evaluation and treatment of recurrent pregnancy loss: A committee opinion. Fertility and Sterility, 98(5), 1103–1111. Retrieved April 28, 2017, from http://www.asrm.org/globalassets/asrm/asrm-content/news-and-publications/practice-guidelines/for-non-members/evaluation_and_treatment_of_recurrent_pregnancy_loss_a_committee_opinion-noprint.pdf (PDF - 294 KB) en el contenido de Inglés 
  3. NICHD. (2005). Drug offers alternative to surgical treatment after miscarriage. Retrieved July 24, 2017, from https://www.nichd.nih.gov/news/releases/Pages/pregnancy_failure.aspx en el contenido de Inglés
  4. Nyirjesy, P., & Brandt, K. A. (2016). 54: Infections of the female pelvis, including septic abortion. In J. Cohen, W. G. Powderly, & S. M. Opal (Eds.), Infectious Diseases, 4th ed., vol. 1 (pp. 492–497.e1). Elsevier.
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