¿Cuáles son algunos trastornos del sueño comunes?

Cada año, al menos 40 millones de estadounidenses sufren trastornos del sueño a largo plazo. Otros 20 millones tienen problemas ocasionales para dormir. Entre los trastornos del sueño más comunes se encuentran el insomnio, la apnea del sueño, el síndrome de las piernas inquietas y la narcolepsia.

  • Insomnio. Casi todas las personas tienen en algún momento insomnio de corto plazo, que puede ser el resultado del estrés, la dieta, el desfasaje horario o jet lag u otros factores. El insomnio casi siempre afecta el desempeño laboral y el bienestar general de una persona. Este problema aumenta con la edad y afecta a aproximadamente el 30% de los hombres y el 40% de las mujeres en algún momento. 

    Los médicos pueden recetar píldoras para dormir para tratar las causas del insomnio a corto plazo. Las píldoras para dormir no suelen considerarse efectivas en el largo plazo pues dejan de funcionar luego de varias semanas de uso nocturno. Además, su uso a largo plazo puede interferir con el sueño. Para los casos de insomnio más graves o de largo plazo, los investigadores están examinando otros enfoques, incluido el uso de luz brillante (terapia de luz) para alterar los ritmos circadianos.1
  • Apnea del sueño. Según la Fundación Nacional del Sueño (NSF por sus siglas en inglés), aproximadamente 18 millones de estadounidenses tienen apnea del sueño, pero pocos recibieron un diagnóstico. Las personas con esta enfermedad experimentan pausas en la respiración mientras están dormidas. Los cambios físicos, como las alteraciones en la acumulación de grasa o la pérdida de tono muscular debido al envejecimiento, pueden contribuir a la apnea del sueño. Las características típicas de este trastorno incluyen ronquidos fuertes, obesidad y somnolencia excesiva durante el día. Si bien la apnea del sueño se asocia con los ronquidos fuertes, no todas las personas que roncan tienen apnea del sueño. 

    Para diagnosticar la apnea del sueño es necesario observar a las personas cuando duermen y registrar mediciones de algunas funciones corporales y actividades durante el sueño. Una polisomnografía es un registro de los patrones de sueño, la respiración y la actividad cardíaca de una persona. La polisomnografía se obtiene mediante una prueba del sueño y puede diagnosticar la apnea del sueño. Esta prueba registra las ondas cerebrales de una persona, así como su ritmo cardíaco y su respiración, durante una noche entera, lo que permite diagnosticar la apnea del sueño. Los métodos para tratar la apnea del sueño incluyen bajar de peso y evitar que la persona duerma boca arriba. Otra opción es utilizar un dispositivo especial o realizar una cirugía para corregir la obstrucción en las vías respiratorias. Las personas con apnea del sueño no deben tomar sedantes o píldoras para dormir, ya que estos medicamentos pueden impedir que se despierten para respirar.1
  • Síndrome de las piernas inquietas (RLS por sus siglas en inglés)Según el Instituto Nacional de Enfermedades Neurológicas y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS por sus siglas en inglés), hasta el 10% de los estadounidenses podría tener el RLS.1 Esta enfermedad tiende a ser hereditaria y provoca sensaciones desagradables de picazón, hormigueo o como si algo reptara por las piernas y los pies, lo que genera la necesidad de mover los pies y las piernas para aliviarse. Las personas con el RLS pueden mover las piernas constantemente durante el día y la noche, lo que puede generar problemas para dormir. 

    Los síntomas del RLS pueden aparecer a cualquier edad, pero los casos más graves suelen observarse en los ancianos. Muchos pacientes con el RLS tienen un trastorno llamado trastorno del movimiento periódico de las extremidades (PLMD por sus siglas en inglés), que provoca sacudones repetitivos en las extremidades, en particular en las piernas. Los movimientos ocurren cada 20 a 40 segundos y puede hacer que la persona se despierte durante la noche. Los tratamientos indicados para el RLS y el PLMD incluyen medicamentos que afectan la dopamina, un neurotransmisor. Sin embargo, dado que el RLS y el PLMD no se entienden bien, tampoco se entiende bien por qué son útiles los medicamentos que afectan los niveles de dopamina en el cerebro.1
  • Narcolepsia. Aproximadamente entre el 0,02% y el 0,067% de los estadounidenses sufre de narcolepsia.2 Las personas con esta afección sufren "ataques de sueño" durante el día incluso cuando durmieron lo suficiente la noche anterior. Los ataques de sueño pueden durar de varios segundos a 30 minutos o más. Además de dormirse en momentos inesperados, las personas con narcolepsia pueden tener pérdida de control muscular durante situaciones emotivas o tener alucinaciones, parálisis temporal y alteraciones del sueño por la noche. La narcolepsia tiende a ser hereditaria en familias con antecedentes de trastornos del sueño y también se observa en algunas personas que sufrieron una lesión o un traumatismo en la cabeza. 

    Una vez diagnosticada, la narcolepsia se puede tratar con medicamentos que controlan los síntomas. Los medicamentos que suelen recetarse para esta afección incluyen estimulantes y antidepresivos. Dado que cada caso es diferente, cuál es el medicamento más efectivo dependerá de cada persona.

Citas

  1. Instituto Nacional de Enfermedades Neurológicas y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS por sus siglas en inglés) (2007). Sleep disorders In Brain basics: Understanding sleep. Obtenido el 29 de mayo de 2012 de https://www.ninds.nih.gov/Disorders/Patient-Caregiver-Education/Understanding-Sleep en el contenido de Inglés 
  2. Ohayon, M. M., Ferini-Strambi, L., Plazzi, G., Smirne, S., & Castronovo, V. (2005). Frequency of narcolepsy symptoms and other sleep disorders in narcoleptic patients and their first-degree relatives. Journal of Sleep Research, 14, 437-445. 

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